— 01 / Origen
Hacer cerveza en altura.
Cumbre arrancó en una cabaña sobre Bustillo en 2024, con un fermentador casero de 50 litros y la idea de hacer una sola receta — la IPA que después se llamaría Catedral — bien. Tres años después tenemos un fermentador serio de 800 L, una línea de envasado en lata, y un taproom donde la gente toma lo que el día antes salió del tanque.
Lo que no cambió es la decisión de hacer poco y bien. Producimos en serie corta, sin pasteurizar. Cada lote tiene un código y una nota firmada. Cuando se acaba, se acaba — esperamos al próximo batch.
La altitud no es marketing: el agua de deshielo de Bariloche, la presión a 1.900 metros y el frío de la madrugada cambian la fermentación. La misma receta hecha en Buenos Aires no termina igual. Por eso cada cerveza nuestra lleva el dato del lugar donde se hizo.